Descubre el divertido, enérgico y leal comportamiento de un … Descubre el divertido, enérgico y leal comportamiento de un perro bóxer en casa y cómo lograr una convivencia perfecta. Leer más
Descubre todo sobre el carlino o pug: su tierno carácter, cuidados esenciales, salud y por qué este pequeño moloso conquistará tu corazón.

15 minutos de lectura
—Cómo es el Carlino: carácter, apariencia y vida diaria
El carlino o pug es un perro de carácter muy familiar y dependiente que suele pesar entre 6 y 8 kg. Su cuidado diario exige prestar especial atención a dos focos críticos: la constante higiene de sus pliegues faciales y un riguroso control respiratorio.
Con su inconfundible cola enroscada y una mirada tierna y saltona, este pequeño moloso combina un humor entrañable con una lealtad absoluta hacia los suyos, convirtiéndose en el centro de cualquier hogar.
En cuanto a su morfología general, es un animal de silueta cuadrada y compacta que reúne gran solidez en un tamaño reducido. En la descripción oficial fijada por la Federación Cinológica Internacional, el peso ideal del carlino se sitúa entre 6,3 y 8,1 kg, remarcando que su complexión debe responder a una musculatura firme y no confundirse con el sobrepeso.
Origen e Historia del Pug
Aunque hoy en día asociamos al carlino con la vida cosmopolita, sus orígenes se remontan a la antigua China (alrededor del año 400 a.C.). Allí, estos perros eran considerados un artículo de lujo y eran criados exclusivamente para los emperadores y la alta nobleza. De hecho, los pliegues de su frente eran muy valorados porque a menudo recordaban al carácter chino que significa "príncipe".
En el siglo XVI, gracias a los comerciantes holandeses, la raza llegó a Europa, donde rápidamente se convirtió en la favorita de las cortes reales. Fue la mascota oficial de la Casa de Orange en los Países Bajos y, más tarde, causó furor en la Inglaterra victoriana. Fue precisamente en el Reino Unido donde la raza se estandarizó tal y como la conocemos hoy.
Características Físicas del Carlino
El carlino es un perro de tamaño pequeño, pero bajo esa apariencia compacta se esconde una estructura musculosa y fuerte. Los criadores lo definen bajo el concepto latino "multum in parvo" (mucho en poco espacio).
- Cabeza: Grande, redonda y maciza, con arrugas profundas y muy marcadas.
- Hocico: Corto y plano (raza braquicefálica).
- Ojos: Oscuros, grandes, globosos y con una expresión dulce, inteligente y un punto melancólica.
- Orejas: Pequeñas, finas y suaves como el terciopelo. Pueden ser en forma de "rosa" o de "botón" (estas últimas son las más valoradas).
- Cola: De inserción alta y fuertemente enroscada sobre la cadera. El doble bucle es el ideal en los estándares de belleza.
- Manto: Pelo corto, liso, suave y brillante.
- Colores: Los más comunes y aceptados son el leonado (con una máscara negra bien definida en el hocico y las orejas), el negro, el color plata y el albaricoque.
- Peso: El peso ideal oscila entre los 6,3 y los 8,1 kg, aunque por su glotonería es propenso a ganar peso con facilidad.
Carácter y Comportamiento: Un compañero sin igual
Si tuviéramos que describir al carlino con una sola palabra, sería afectuoso. Este perro vive por y para sus humanos. No es un perro que disfrute de la soledad; prefiere seguirte de habitación en habitación (sí, incluso al baño) y estar siempre lo más cerca posible de ti.
¿Cómo es su temperamento?
- Alegre y juguetón: Tienen un sentido del humor natural y les encanta hacer payasadas para llamar la atención.
- Sociable: Por lo general, se lleva de maravilla con otros perros, gatos y extraños. No es un perro guardián, aunque puede ladrar para avisar de que alguien llega.
- Excelente con los niños: Su paciencia y su falta de agresividad lo convierten en un compañero de juegos idóneo para los más pequeños, siempre y cuando se enseñe a los niños a respetar al animal.
- Tranquilo pero activo: Le encantan las siestas eternas en el sofá, pero también disfruta de sus paseos diarios y de los momentos de juego interactivo.
Cualquier tutor con experiencia sabe bien que el día a día con un carlino está repleto de vivencias tan cómicas como entrañables: desde la resignación de asumir que la ropa negra jamás volverá a estar libre de una estela constante de pelos finos (el rodillo adhesivo se convierte en un accesorio doméstico indispensable), hasta acostumbrarse a tener una "sombra" pegada a los talones que te acompaña diligentemente por el pasillo.
Pero el momento cumbre siempre llega al abrir la puerta de casa: ese inconfundible festival sonoro de resoplidos rítmicos, bufidos de alegría desbordada y pequeños bufiditos nasales con los que te da la bienvenida mientras bate su cola enroscada a máxima velocidad.
Cuidados Básicos del Carlino
Tener un carlino es una experiencia maravillosa, pero requiere el compromiso de atender ciertas necesidades específicas de la raza para garantizar su salud y bienestar.
1. Cuidado de las arrugas y la higiene facial
Las arrugas de la cara del carlino acumulan humedad ambiental, restos de secreción sebácea, polvo y lágrimas. Al ser una zona con poca ventilación y temperatura cálida, se genera un microclima ideal para el sobrecrecimiento de levaduras (Malassezia pachydermatis) y bacterias, lo que desencadena intertrigo o dermatitis por pliegues. Para mantener esta zona sana, es indispensable aplicar un protocolo estricto de higiene de 2 a 3 veces por semana:
- Inspección visual: Separar los pliegues con suavidad bajo buena luz para revisar el estado de la piel, comprobando que no haya enrojecimiento, exudado húmedo, descamación ni olor rancio.
- Limpieza antiséptica: Pasar una gasa estéril o un disco de algodón humedecido con una solución específica para pliegues o clorhexidina al 0,2-0,5% (nunca alcohol ni jabones convencionales). Limpiar realizando pasadas suaves desde la base interior del pliegue hacia el exterior, cambiando de cara de la gasa para no arrastrar suciedad.
- Retirada de residuos: Pasar una segunda gasa ligeramente humedecida en suero fisiológico o agua destilada si el producto utilizado requiere aclarado o si quedan restos celulares visibles.
- Secado riguroso por absorción: Este es el paso más importante. Usar una gasa seca presionando ligeramente sin frotar para retirar hasta la última gota de humedad. Si el fondo del pliegue queda húmedo, la proliferación fúngica se reactivará en pocas horas.
- Barrera dérmica: En carlinos con epífora constante o propensión a irritarse, se puede aplicar una capa fina de pomada protectora con óxido de zinc o bálsamo dérmico con ceramidas prescrito por el veterinario para aislar la piel del roce lagrimal.
Para los ojos, al estar especialmente expuestos, la limpieza diaria debe hacerse con suero salino estéril y gasa individual para cada ojo, eliminando restos lagrimales sin tocar directamente la córnea.
2. Alimentación y Control de Peso
El carlino es un glotón insaciable. Si por él fuera, comería las 24 horas del día. Su tendencia a la obesidad, sumada a sus problemas respiratorios, puede ser una combinación peligrosa. Es crucial racionar su comida y evitar darle demasiados premios de nuestra propia mesa.
3. Ejercicio moderado
Aunque no necesitan correr maratones, los pugs requieren ejercicio diario para mantener su peso y activar su mente. Dos o tres paseos diarios de 15-20 minutos son suficientes. Evita el ejercicio intenso, especialmente en las horas de más calor.
4. Cepillado
A pesar de tener el pelo corto, el carlino suelta muchísimo pelo durante todo el año, especialmente en las épocas de muda (primavera y otoño). Un cepillado diario con un cepillo adecuado te ayudará a mantener a raya los pelos en tu ropa y en el sofá.
Comparativa con otras razas braquicéfalas afines
Para quienes valoran incorporar un perro de hocico chato al hogar, es útil comprender las diferencias operativas entre el Carlino y otras razas con conformación similar, como el Bulldog Francés y el Boston Terrier:
| Parámetro | Carlino (Pug) | Bulldog Francés | Boston Terrier |
|---|---|---|---|
| Nivel de energía | Bajo-moderado; paseos tranquilos y siestas. | Moderado; juguetón en casa. | Alto; activo y atlético. |
| Tolerancia térmica | Muy baja (>24 °C es crítico). | Hipersensible al calor y frío. | Moderada-baja; sufre más el frío. |
| Cuidados de pliegues | Diario/trisemanal en nariz y frente. | Frecuente en hocico y cola. | Mínimo; sin pliegues profundos. |
| Puntos críticos de salud | BOAS, úlceras, PDE, obesidad. | IVDD, BOAS, alergias severas. | Luxación, cataratas, BOAS leve. |
Salud del Carlino: Aspectos a tener en cuenta
Debido a su morfología, el carlino es propenso a ciertas condiciones de salud que todo propietario debe conocer:
Síndrome del Perro Braquicefálico
El Síndrome Obstructivo de las Vías Respiratorias Braquicéfalas (BOAS, por sus siglas en inglés) es un complejo patológico derivado de la reducción longitudinal del cráneo sin una reducción proporcional de los tejidos blandos internos.
En el Carlino, esto suele incluir paladar blando elongado, hipertrofia de cornetes nasales caudales (turbinas aberrantes), macroglosia relativa y estenosis de las ventanas nasales. Tal como recogen publicaciones clínicas veterinarias de AVEPA, estas anomalías anatómicas del tracto respiratorio superior interfieren directamente con la ventilación y comprometen la termorregulación.
La repercusión de esta estrechez no es puramente cosmética: se ha comprobado que los carlinos clasificados con estenosis moderada a severa tienen un riesgo 4,58 veces mayor de padecer BOAS clínico respecto a los que presentan aperturas abiertas o con estenosis leve. Con el tiempo, la presión negativa constante generada para aspirar aire a través de vías estrechas arrastra complicaciones secundarias graves, como la eversión de los sáculos laríngeos y el colapso laríngeo progresivo.
- ¡Atención al golpe de calor! Los carlinos no disipan eficientemente el calor debido a su conformación; investigaciones científicas en PubMed constatan que los perros braquicéfalos sufren una capacidad reducida de termorregulación respiratoria ante el estrés térmico. Partiendo de esta vulnerabilidad, las pautas de urgencias del Manual Veterinario MSD advierten que estas razas de morro chato pueden sobrecalentarse de forma crítica por estrés o excitación incluso en días frescos. En verano, mantenlo en estancias frescas, nunca lo dejes en el coche y evita sacarlo a pasear en las horas centrales del día.
Encefalitis del Carlino (PDE / NME)
En cuanto a su perfil epidemiológico, los estudios clínicos evidencian que la mediana de edad de inicio de los signos de NME es de 18 meses, con un predominio marcado en ejemplares jóvenes y una tasa más alta en hembras. La sintomatología suele manifestarse de forma aguda mediante crisis convulsivas epileptiformes, marcha en círculos compulsiva (circling), ceguera de origen central, dolor cervical y desorientación profunda.
Problemas Oculares
El roce constante de los pelos y los pliegues con los ojos provoca manchas oscuras en la córnea y dispara el riesgo de heridas. De hecho, la presencia de pliegues nasales multiplica casi por cinco la probabilidad de sufrir úlceras corneales, siendo el Carlino uno de los principales afectados.
- Detección precoz de úlceras por roce: Cualquier úlcera en el ojo de un perro braquicéfalo es una urgencia veterinaria. Hay que vigilar si el Carlino cierra el ojo o parpadea mucho, si le llora demasiado, si evita la luz o si se nota una zona blanquecina o azulada. El veterinario comprobará la lesión con una prueba de tinción especial para ver la profundidad. Advertencia crítica: jamás apliques colirios con corticoides (como dexametasona o prednisolona) sin que el veterinario haya revisado el ojo con esa prueba; los corticoides retrasan la curación, destruyen los tejidos y pueden provocar una úlcera grave con riesgo de perforación ocular en apenas 24 o 48 horas.
- Protocolo de humectación y lubricación corneal: Como estos perros no cierran del todo los párpados al dormir, la sequedad es un peligro constante. Conviene usar lágrimas artificiales de buena calidad o geles específicos varias veces al día, sobre todo si hace viento o hay calefacción. Por la noche, antes de acostarse, va muy bien aplicar una pomada lubricante protectora para mantener el ojo hidratado mientras descansa.
- Control de las manchas y la falta de lágrima: Si se confirma que el ojo no produce suficiente humedad o que la córnea se está oscureciendo por la fricción, el veterinario recetará gotas específicas para frenar esa pigmentación, estimular la producción de lágrimas y proteger la visión del animal.
- Corrección quirúrgica: Cuando los problemas de los párpados o los pliegues rozan constantemente el ojo, una pequeña intervención quirúrgica (como la cantoplastia) ayuda a corregir la forma del párpado y protege la vista de forma definitiva.
Displasia de cadera y problemas de espalda
Al adoptar una morfología cuneiforme (vértebra en cuña triangular), se altera la alineación natural de la columna, provocando una marcada angulación cifótica (cifosis o lordosis anormal). Aunque en muchas razas braquicéfalas pueden ser un hallazgo radiológico incidental, las investigaciones neurológicas evidencian que el Carlino presenta una probabilidad 10,8 veces mayor de desarrollar sintomatología clínica asociada a hemivértebras y a cifosis pronunciadas frente a otras razas braquicéfalas.
- Eliminación sistemática del impacto vertical: Queda totalmente desaconsejado que el carlino salte para subir o bajar de sofás, camas o del maletero del vehículo. Se deben instalar rampas de acceso estables con una inclinación suave (no superior a 25-30°) y recubiertas de material antideslizante (moqueta estriada o goma rugosa). El impacto repetitivo del aterrizaje genera fuerzas de compresión axial desfavorables sobre las vértebras deformadas.
- Acondicionamiento del suelo interior: Los pavimentos pulidos (baldosas, parqué encerado o tarima laminada) son un factor agravante de inestabilidad articular. Colocar pasillos de alfombras antideslizantes en las zonas habituales de paso previene resbalones, hiperextensiones de cadera y microtraumatismos espinales en perros con déficits de propiocepción.
- Sustitución obligatoria del collar por arnés ergonómico en 'Y': El paseo debe realizarse exclusivamente con arnés antitracción o en forma de Y que apoye sobre el esternón y los hombros, nunca cruzando la garganta ni concentrando la tracción en la columna cervical. Un tirón con collar transmite fuerzas perjudiciales al segmento cérvico-torácico y colapsa las vías aéreas superiores ya comprometidas.
- Vigilancia precoz de signos neurológicos: El tutor debe inspeccionar con regularidad el desgaste de las uñas posteriores; un desgaste dorsal asimétrico de las uñas indica arrastre de los dedos (knuckling), que junto a una marcha oscilante de tren posterior (ataxia propioceptiva o marcha de "borracho") constituye el primer síntoma de compresión medular. Ante estos signos o ante una debilidad pelviana súbita, la consulta con un neurólogo veterinario para evaluación mediante tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética es inaplazable.
- Rehabilitación y control ponderal: El ejercicio de impacto (carreras bruscas, giros cerrados tras pelotas) debe cambiarse por caminatas controladas con correa a ritmo suave sobre terreno blando (césped o tierra), propiocepción en cojines de equilibrio inflables e hidroterapia en cinta subacuática. Mantener una puntuación de condición corporal (BCS) estricta de 4 a 5 (en escala de 9 puntos) resulta fundamental, ya que cada gramo de sobrepeso sobrecarga directamente las articulaciones displásicas y el eje axial de una columna mecánicamente inestable.
Preguntas Frecuentes sobre el Carlino (FAQ)
¿El carlino ronca mucho?
Sí, es algo completamente normal en la raza debido a su paladar blando y hocico acortado. Sus ronquidos son famosos y forman parte de su encanto, aunque si notas que tiene serias dificultades para respirar despierto, debes consultar al veterinario.
¿Se lleva bien con los gatos?
Por lo general, sí. El carlino tiene un instinto de caza muy bajo y suele coexistir pacíficamente con gatos y otras mascotas de la casa, especialmente si se socializa desde cachorro.
¿Es fácil de adiestrar?
Es un perro inteligente pero puede ser bastante testarudo. El adiestramiento debe basarse siempre en el refuerzo positivo (premios, caricias y palabras de aliento). La paciencia y la constancia son la clave; el castigo no funciona con ellos y solo los volverá desconfiados.
El carlino es, en definitiva, el perro ideal para personas que buscan un compañero leal, sumamente cariñoso y adaptado a la vida en pisos y entornos urbanos. Con los cuidados adecuados y mucho amor, tendrás a tu lado a un amigo incondicional que te regalará risas y mimos a diario.