Descubre al mastín inglés, un gigante de corazón noble y protector que conquistará a toda tu familia con su calma y lealtad.
El mastín inglés (o simplemente Mastiff) es uno de los colosos más impresionantes del mundo canino. Su imponente presencia física contrasta de forma maravillosa con un temperamento pacífico, leal y sumamente afectuoso. Si alguna vez te has preguntado qué se siente compartir la vida con un gigante de cuatro patas, en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta emblemática raza.
Orígenes de un coloso con historia
El mastín inglés tiene raíces que se hunden profundamente en la historia de Gran Bretaña. Se cree que sus ancestros llegaron a las islas británicas de la mano de los fenicios en la antigüedad. Durante la invasión romana, los legionarios quedaron tan impresionados por la fuerza de estos canes que los llevaron de vuelta a Roma para combatir en la arena del circo contra gladiadores y fieras.
Con el paso de los siglos, su rol evolucionó. De ser feroces guerreros y defensores de castillos, pasaron a ser valorados como extraordinarios protectores de fincas y, finalmente, como los gigantes gentiles de compañía que conocemos en la actualidad. Tras la Segunda Guerra Mundial, la raza estuvo a punto de desaparecer en Europa, pero gracias a los esfuerzos de criadores dedicados (importando ejemplares de Estados Unidos y Canadá), el mastín inglés logró recuperarse.
Características físicas: un coloso sin igual
Lo primero que llama la atención del mastín inglés es, sin duda, su colosal envergadura. Es una de las razas de perros más pesadas del mundo, llegando a superar con facilidad el peso de una persona adulta.
- Peso: Los machos suelen oscilar entre los 73 y los 100 kg, mientras que las hembras pesan entre 54 y 77 kg. Algunos ejemplares excepcionales han llegado a superar los 110 kg.
- Altura: Los machos miden al menos 76 cm a la cruz, y las hembras a partir de 70 cm.
- Cabeza: Ancha, maciza y de forma cuadrada, con arrugas muy pronunciadas en la frente cuando está atento.
- Hocico: Corto, ancho y de color oscuro, formando una máscara negra muy característica alrededor de los ojos y la trufa.
- Manto: De pelo corto, liso y denso. Los colores aceptados incluyen el leonado (fawn), el albaricoque (apricot) y el atigrado (brindle), siempre acompañados de su icónica máscara negra.
Para cuidar este pelaje corto pero denso y mantenerlo siempre brillante, es indispensable contar con las herramientas adecuadas de cepillado:
Temperamento: el auténtico "gigante noble"
A pesar de su aspecto intimidante, el mastín inglés destaca por su carácter equilibrado, pacífico y profundamente afectuoso. Se le conoce popularmente como el "gigante noble" porque es consciente de su enorme fuerza y tiende a ser extremadamente cuidadoso, especialmente con los más pequeños del hogar.
Convivencia y niños
Su paciencia es casi infinita. Disfruta enormemente de la vida en familia y de los momentos de descanso en el sofá (¡si es que cabe!). Sin embargo, debido a su tamaño masivo, es fundamental supervisar sus juegos con niños pequeños para evitar accidentes por empujones involuntarios.
Instinto guardián
No es un perro propenso a ladrar sin motivo, ni muestra una agresividad injustificada. El mastín inglés protege mediante la presencia física. Su imponente tamaño y su mirada firme suelen ser más que suficientes para disuadir a cualquier intruso. Si percibe un peligro real para los suyos, se interpondrá con firmeza y determinación.
Sociabilización
Al igual que cualquier otra raza de gran tamaño, una sociabilización temprana es crucial. Acostumbrarlo desde cachorro a diferentes personas, ruidos, entornos y otros animales evitará que de adulto se vuelva excesivamente desconfiado o miedoso, lo cual podría ser difícil de manejar debido a su fuerza física.
Cuidados esenciales del mastín inglés
Tener un perro de estas dimensiones implica una serie de responsabilidades y cuidados específicos que no se pueden pasar por alto.
Alimentación
La nutrición de un mastín inglés es un pilar fundamental para su salud. Durante su etapa de crecimiento (la cual se prolonga hasta casi los dos años de edad), requieren un equilibrio de calcio y fósforo sumamente preciso para evitar un crecimiento óseo demasiado rápido, lo que podría provocar malformaciones en las articulaciones.
De adultos, consumen una cantidad de alimento considerable. Es fundamental dividir su ración diaria en 2 o 3 tomas para prevenir la temida torsión gástrica, una condición médica grave que afecta con frecuencia a las razas de pecho profundo.
Para ayudar a prevenir este problema y mejorar su postura al comer, se recomienda encarecidamente utilizar comederos elevados de alta calidad:
Ejercicio y descanso
A diferencia de lo que se pueda pensar por su tamaño, el mastín inglés no es un atleta que requiera correr kilómetros diarios. De hecho, el ejercicio intenso durante su etapa de cachorro debe estar muy controlado para no dañar sus articulaciones en desarrollo.
De adultos, disfrutan de paseos diarios moderados y tranquilos. Su lugar favorito de la casa será, sin duda, una cama ortopédica bien mullida donde pueda descansar sus pesadas articulaciones. Dormir en superficies duras puede provocarle dolorosos callos en los codos y problemas de movilidad.
Salud y esperanza de vida
Desafortunadamente, al igual que muchas razas gigantes, la esperanza de vida del mastín inglés es relativamente corta, situándose entre los 7 y los 10 años.
Las patologías más comunes que pueden afectarle son:
- Displasia de cadera y codo: Malformaciones de las articulaciones que causan dolor y cojera.
- Torsión gástrica: Dilatación y rotación del estómago que requiere atención veterinaria urgente.
- Problemas cardíacos: Como la estenosis aórtica o la cardiomiopatía dilatada.
- Entropión y ectropión: Alteraciones en los párpados que pueden causar irritación ocular.
Las visitas regulares al veterinario, el control estricto del peso para evitar el sobrepeso y una dieta de alta calidad son claves para garantizarle la mejor calidad de vida posible.
¿Es el mastín inglés el perro ideal para ti?
Antes de dar el paso de dar la bienvenida a un mastín inglés en tu hogar, debes valorar con honestidad si puedes cubrir sus necesidades.
- Espacio: Aunque son perros tranquilos dentro de casa, un piso extremadamente pequeño no es el lugar ideal para un animal de este tamaño. Un hogar con espacio suficiente o un jardín donde pueda estirarse es lo más adecuado.
- Presupuesto: El mantenimiento de un mastín inglés es elevado. Desde la cantidad de comida mensual hasta los tratamientos veterinarios (las dosis de medicamentos y antiparasitarios van ligadas al peso, por lo que son sustancialmente más caras).
- Fuerza física: Debes ser capaz de controlarlo durante los paseos, por lo que el adiestramiento en obediencia básica desde cachorro es innegociable.
Si dispones del espacio, el tiempo y el presupuesto necesarios, el mastín inglés te recompensará con una lealtad inquebrantable, una ternura infinita y la tranquilidad de tener a tu lado a un protector inigualable.